Convento de las Capuchinas Sacramentarias (1952)
Sara S | Sábado, Noviembre 8th, 2008 | Sin Comentarios »
Proyectada en 1952. La capilla es la expresión perfecta de una honda religiosidad palpable. Los muros de color naranja dan calidez al aire y a la cruz, también color naranja, aparece y parece flotar. Y mientras Luis Barragán juega como un mago de la luz, la altura del techo y de las proporciones revelan, por su parte, que la capilla es el lugar más cercano de lo que imagina como divinidad.
Entrar a la capilla es descubrir, al fondo, tres superficies lisas, doradas y brillantes, el retablo de Mathias Goeritz donde la luz rebota en puntos asimétricos. Son dos las fuentes que hace llegar el sol hasta este altar, iluminando a su paso la capilla.
Fiel a su idea de concebir sus obras como la creación no sólo de un espacio sino también de un modo de vivir, en la capilla todos los objetos son obra de Luis Barragán. Las bancas, el atril, los candelabros, y hasta los manteles del altar, y las ropas que viste el sacerdote al oficiar su misa, fueron diseñados por el arquitecto.







