Bicicleta del MIT en Copenhague
Por Sara Sánchez

El sistema KERS se activa cuando frena el usuario. La energía se genera a partir de la acción de frenado y se almacena en la rueda, donde puede ser recuperada por un motor eléctrico para su uso posterior. Los sensores a bordo de la rueda de control de velocidad en la bicicleta, la distancia recorrida, la dirección, los niveles de contaminación, y la proximidad de los amigos en el camino. Toda la información recopilada por los sensores es enviada a través de Bluetooth para iPhone del ciclista, que puede ser montado en el manillar para facilitar el acceso.
Preocupado acerca del uso de dicha rueda y la alta tecnología en el robo de ciudades en las que son propensas. El bloqueo de ruedas inteligente Copenhague envía un mensaje de texto a los usuarios si alguien trata de robar la bicicleta, disminuyendo considerablemente la probabilidad de un robo con éxito.


La rueda entrará en producción el próximo año a un precio comparable a la de la norma bicicletas eléctricas. La ciudad de Copenhague, podría incluso usar bicicletas acondicionadas posteriormente con la rueda como un sustituto de los coches seminuevos de la ciudad – una meta elevada, pero que podría ayudar a Copenhague convertirse en carbono primera del mundo en la ciudad capital neutro en 2025.









Una propuesta bastante interesante para autogeneración de energía, supongo suficiente para las cargas de los gadgets. Ojalá las ventas se expandieran fuera de la UE.